sábado, 22 de enero de 2011

TALLER DE COMUNICACIÓN LITERARIA

Esta clase fue una fue una forma muy interesante de poner en práctica lo que habíamos estado viendo en las clases anteriores. Cada una de mis compañeras contó un cuento basándose en una de las cinco estrategias vistas. Y, yo habría sido una más, pero como no fue posible, aquí dejo algún fragmento del cuento que me hubiese gustado contarles:

"EL GATO DEL MAGO"







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Hasta aquí el cuento, quien quiera saber cómo continúa, ya sabe...  a buscarlo ;)

Este cuento representa para mi mis comienzos, con él di los primeros pasos en el camino de la lectura, y por ello me hubiese gustado compartirlo con el resto de mis compañeras.


miércoles, 19 de enero de 2011

WONDERFUL IMAGINATION

PORQUE TODOS PODEMOS SER PROTAGONISTAS DE NUESTRO CUENTO

Y HABLANDO DE CUENTOS DE AUTOR...

Hacer mención especial de Gloria Fuertes, cuyas imaginativas creaciones me acompañaron durante algunos años de mi niñez. Especialemente un auto dedicado a los Reyes Magos y que tuve la suerte de hacer obra de teatro en el colegio.










REFLEXIÓN BLOQUE 3

Después de haber hecho un amplio estudio acerca de los cuentos folclóricos, pasamos a ver los cuentos de autor que, como su propio nombre indica, son aquellos que tienen autor. Al tener una mano autora sus contenidos están sujetos a unos derechos que corresponden a la mano creadora, por lo que estos cuentos no se pueden adaptar ni modificar, al contrario de lo que podíamos hacer con los cuentos folclóricos. Pero algo de lo que si debemos ser capaces es de hacer una buena selección de este tipo de libros para los alumnos de nuestra aula. Y para poder hacer unas estupendas selecciones vamos a continuación a dar un pequeño paseo por la historia de estos cuentos de autor, y más tarde a ver las características necesarias que debe poseer un cuento para estar en las estanterías de nuestra clase.
Antiguamente, no había obras dedicadas a los niños pequeños, pero en el siglo XVIII la literatura infantil comienza a hacerse un pequeño huequito entre todos los demás estilos y empieza a abrirse su propio camino prestando atención a los gustos de los niños para desarrollar su temática.
Pero es en el siglo XIX cuando empieza a crearse literatura infantil y juvenil, y uno de los primeros casos vino dado por la mano de Julio Verne destacando entre algunas de sus obras  el fantástico “Viaje al centro de la tierra” o “Veinte mil leguas de viaje submarino”. Pero hasta entonces se seguía sin tener en cuenta a los niños menores de seis años, se les consideraba demasiado “pequeños” puesto que no leían y, los que leían, lo hacían en muy pocas ocasiones.
Y hasta después de los años 60 (siglo XX) esta situación continuó exactamente igual. Pero como hemos dicho, a partir de los años 60, este hecho cambió. Se empezó a prestar un interés auténtico por los temas que les gustaban a los más pequeños para poder responder a sus necesidades. Y esto llevó a preocuparse también, no sólo por el tema, sino por el formato ideal que debe presentar un libro destinados a los niños de infantil. Estos libros tienen que tener un tamaño grande, con diferentes formas, y lo más relevante, algo que tiene tanta importancia como el propio texto, la ilustración.
Todos estos aspectos harán que el niño se interese por los libros, pero algo que lo hará todavía más, será que el niño se sienta identificado con alguno de sus personajes. De hecho un estudio demuestra que los libros que más nos han gustado se deben a que nos hemos sentido identificados con alguno de sus personajes. Pero eso sí, no es lo mismo identificarse con que querer ser como. Es decir, uno de los ejemplos que citamos en clase es que los niños pueden querer ser como Harry Potter e ir a una escuela de magia, tener una lechuza y hacer hechizos, pero se pueden identificar con él porque tiene unos tíos horribles y es huérfano, y porque tiene un amigo pelirrojo y una amiga que lo sabe todo. Otro ejemplo que citamos son los cuentos de Celia. La autora de las historias de esta pequeña niña rubia, Elena Fortún fue la primera en crear a un personaje real con el que los niños se pudiesen identificar y que a la vez creciese y evolucionara con los propios niños para que pudieran seguir identificándose con ese personaje.  Celia ve cómo la sociedad  no es justa y por ello quiere ayudar a su manera.

  
Como ya he mencionado anteriormente Celia fue el primer personaje real en la literatura infantil y juvenil, y como tal tenía dos características, una física y una psicológica.
Pero Celia no es el único personaje que creó Elena Fortún. Resulta que esta niña tenía un hermano llamado Cuchifritín (esto de buscar las imágenes de los libros te hace descubrir de vez en cuando información valiosa como esta). Este personaje surgió del  hecho de que los niños no podían identificarse con Celia, puesto que todo lo que le ocurría a ella se daba en un contexto femenino; por ello esta autora les dio la oportunidad de poder identificarse con un niño real como ellos.

 
Estos dos personajes, son niños protagonistas que evolucionan con el lector, de tal forma que éstos puedan identificarse con ellos. Estos niños protagonistas siguen una evolución paralela a los niños de tal forma que ese vínculo de identificación pueda permanecer a lo largo de los años mientras van saliendo continuaciones de los libros. Esta evolución se sigue en el ámbito de la psicología, el vocabulario, el contexto y los intereses. Los niños protagonistas no son personajes planos, sino que son simples y cercanos, son héroes cotidianos que ayudan a sus amigos y a la gente que les rodea y lo más importante, son reales. Por otro lado el niño lector que los sigue reconstruye la historia pero desde su propia circunstancia.
Además de poseer características que les hacen niños protagonistas, los personajes de la literatura infantil poseen actitudes positivas y negativas. Al contrario que en los cuentos folclóricos que sólo se hacía diferenciación de personajes bueno y malos, aquí hay actitudes positivas y negativas pero que, en vez de clasificarlos como buenos o malos, le otorgan a los personajes la oportunidad de poseer unas y otras a la vez y no ser exclusivamente bueno ni exclusivamente malo.
Para especificar más concretamente haré una división específica de actitudes:
Positivas: personajes abiertos, objetivos, activos, extrovertidos, optimistas, alegres, emprendedores y adaptables.
Negativas: personajes pasivos, cerrados, egocéntricos, hipersensibles. Descontentos, intransigentes, tímidos, excitables y apocados.
Estas actitudes que presentan los personajes y que influyen directamente sobre los receptores que se identifican con ellos, representan fomentos de la felicidad o disminución de la misma, es decir, las actitudes positivas hará que los niños sean más felices en la vida, mientras que las actitudes negativas van a hacer más difícil que los niños sean felices en la vida.
Después de haber hecho un repaso por los factores que convierten a los libros de autor en una parte muy importante de la literatura infantil por todo lo que le aportan a los niños, pasaremos a continuación a hacer un análisis de estos libros para poder después seleccionar loe mejores cuentos para nuestra aula.
El primer objetivo es que el libro le guste al niño. Pero no es el único aspecto a tener en cuenta, ahora, pasaremos a analizar los siguientes:
Emisor: es el personaje con el que se identifica el niño. En mi caso tenía un concepto  previo erróneo puesto que creía que el emisor era la persona que contaba el cuento, ya fuese el maestro o el padre entre otros. Este último sería para el niño el emisor real, que es el que cuenta el cuento, mientras que  el emisor ficticio es con el que se identifica el niño. Un ejemplo claro de emisor ficticio es el que aparece en “Un culete independiente” en el que su protagonista César Pompeyo le transmitirá el mensaje  al niño.
Receptor: a quién le vamos a contar el cuento.
Tema: que sea adecuado para los niños. Que sea cercano y que los niños lo puedan entender y  se sientan identificados con ello.
Estructura: existen dos posibilidades para infantil: que sea una estructura lineal (lógica) que consta de planteamiento, nudo, y desenlace (o con final abierto) o puede ser una estructura acumulativa (se acumulan personajes). Si nos salimos de estas dos estructuras el cuento no es válido para infantil. El hecho de dejar un final abierto tiene como fin que los niños usen su imaginación y es un excelente material didáctico para que los niños fomenten sus inferencias. Aunque en general a los niños no les suele gustar puesto que quieren saber qué ocurre.
Tiempo: pasado, presente o futuro ó tiempo indefinido.
Espacio: el lugar donde se desarrolla la acción tiene que ser cercano y cotidiano al niño. Que el niño pueda reconocer el espacio, lo asimila porque lo conoce. Pero también puede ser un lugar indeterminado como por ejemplo el campo, que es un lugar pero no se especifica en que parte exacta del campo.
Ilustraciones: deben estar realizadas de tal forma que el niño pueda hacerse una idea acerca de lo que va el libro y que una vez contada la historia, el niño vea las imágenes y sea capaz de contar qué ocurre. Tienen que ser lo suficientemente claras como para que el niño pueda seguir la historia. El fin de estas ilustraciones es que el niño luego recuerde. Y, por supuesto, deben ser lo menos estereotipadas posibles.
Lenguaje: los textos deben incluir frases cortas y pocas subordinadas, y además vocabulario que el niño pueda entender y que esté adaptado a su edad. El  lenguaje cargado de función poética hace que a los niños les guste aún más.
Valores y contravalores (actitudes positivas y negativas): un buen libro es aquel en el que el niño de actitudes negativas acaba siendo un niño de actitudes positivas, y, que un niño de actitudes positivas acabe en el mismo sitio. Valores cercanos que respondan a l momento evolutivo.
Por último, ya somos nosotros los que establecemos una conclusión acerca del cuento y si lo llevaríamos al aula o no.
Un libro que cumple todos los requisitos para infantil es “ADIVINA CUÁNTO TE QUIERO”

ESTE LIBRO ESTÁ TOTALMENTE PENSADO PARA LOS NIÑOS PEQUEÑOS. CUANDO LO ESCUCHAN SE SIENTEN COMO LA LIEBRE PEQUEÑA DE COLOR AVELLANA.
Otras aportaciones que vimos en clase para llenar las aulas de infantil son cuentos como los siguientes:
“TODOS SOIS MIS FAVORITOS” donde lo que nos hace diferentes es lo que nos hace especiales.


“A QUÉ SABE LA LUNA”  donde hasta los más pequeños querrán darle un mordisquito a la luna.


“EN BUSCA DEL BESO” ¿qué pasaría si tu beso de buenas noches se escapara por la ventana?


“ENAMORADOS” ¿cómo saber qué piensan los niños de esa palabreja?


EL TOPO QUE QUERÍA SABER QUIÉN SE HABÍA HECHO ESO EN SU CABEZA” un tema “prohibido” será algo que dará mucho que hablar


“OREJAS DE MARIPOSA” donde aprender a convertir en algo único algo que para los demás no lo es.


“VEGETAL COMO TE SIENTES” donde trabajar los sentimientos será algo muy divertido.


Saber llenar un aula de libros requiere mucha observación de nuestros niños y buena selección en librerías después, pero habiendo ejemplares como los citados aquí arriba, ¿qué más pedir si los autores nos los sirven en bandejas de plata?.
Cambiando ahora de tercio, hablaré de la poesía y el teatro en infantil.
Respecto a la poesía mencionar que no hay ningún tipo de poesía infantil hasta que llega Gloria Fuertes, que decide cambiar este hecho y empezar a crear para los más pequeños. Un ejemplo de estos comienzos fue “Cómo se dibuja un payaso”

Melena de pelo tieso,
por travieso.
Una pelota de ping pong es la nariz,
y una sonrisa desdentada
de feliz.
Las orejas despegadas
-como alas-.
Las botas,
grandes y rotas,
y en la punta del sombrero
un pompón de terciopelo.
Pantalón corto,
chaqueta larga
y un lazo como una hélice
de corbata.
Lleva llenos los bolsillos
de chistes y chascarrillos.
Además de payaso,
es músico y poeta,
después de decir versos
toca la trompeta.
Ya es tu amigo
el importante Señor Payaso
(se pondrá triste
si no le haces caso).

En relación a los temas en la poesía infantil del siglo XX encontramos:
Ø  El niño y su madre
Ø  Conceptos
Ø  Objetos domésticos
Ø  Animales
Ø  Épica
Ø  Actitudes
Ø  Flores y plantas
Ø  Religioso
Respecto al teatro no se editan libros con obras de teatro para infantil, pero sí hay publicaciones con referencias para los maestros.
En conclusión este bloque me ha aportado todo lo necesario para empezar a coger carrerilla en la selección adecuada de cuentos para mi futuro aula. Además de haber visto multitud de cuentos más, he tenido la oportunidad de analizar uno, y al contrario de lo que yo pensaba, no me fue tan mal. En definitiva, el hecho de poder conocer todos los aspectos que de verdad les llegan a los niños nos da la oportunidad de sacar ventaja a la hora de responder a sus necesidades, ya sabemos más de lo que les gusta de los cuentos, como quién se los cuenta, con qué personaje se identifican y alguno de los temas que más les gusta. Este tema para variar me ha encantado por todas las cosas que me llevo de él y por todos los títulos que he podido añadir a mi lista de libros adecuados para infantil.



domingo, 9 de enero de 2011

LOS NIÑOS PEQUEÑOS Y LOS LIBROS

Los libros infantiles pueden resultar muy estimulantes y divertidos, pero por sí solos no van a llegar a las manos de los niños. En las primeras edades esa es función primordial de los padres, el hecho de crear un entorno favorecedor de la lectura, e inculcar en sus hijos desde bien pequeñitos los valores y entretenimientos positivos que ésta aporta. 
Como señala la famosa autora de Pippa Mediaslargas, Astrid Lindgren, es el papel de los padres el que sirve para iniciar el camino de la más extraordinaria de todas las aventuras.
Si desde pequeños los niños están acostumbrados a crecer en un entorno rodeado de libros,  cuando crezcan la lectura será parte de su vida cotidiana como lo puede ser cualquier otro acto.  Esto es muy importante puesto que cada vez los adultos se convierten más en figuras que imponen la lectura como una obligación. En el colegio, durante los primeros años, hay momentos dedicados a los libros y a la interacción con ellos, pero no te lo ponen sobre la mesa. Cuando vamos creciendo, los maestros descargan sobre nuestras mochilas volúmenes que varían desde “Don Quijote de la Mancha” a diversas obras de la historia de la literatura española. Si un niño ha crecido con libros podrá acogerlos de forma positiva, pero, en la mayoría de los casos leerse esos tomos supone un tormento para la mayoría de jóvenes.
Hoy en día, el mercado de literatura infantil ofrece una gran variedad de opciones para los pequeños, y los padres, cada vez están más interesados en este género y piden más información para poder llenar las necesidades y gustos de sus pequeños. Al igual que los padres, los maestros deben preocuparse de esos aspectos para poder llena la clase de cuentos de todo tipo y variedad que los niños puedan devorar.  
Pero no sólo se trata de pequeños, sino también de mayores. En vez de obligar  a leer las obras tal cual se escribieron por sus respectivos autores, cuando las épocas distan mucho de tener cualquier similitud, y en muchos casos, sólo el lenguaje es complejo, los maestros podrían buscar versiones que se han hecho “adaptadas” a la época actual y a las edades correspondientes. Y si ese caso no es posible, hacer una presentación de los libros que resulten atractivos para sus receptores, creando una expectativa y curiosidad que les haga querer coger el libro a toda velocidad.
Ahora bien, dirigiéndonos a infantil, y después de esta meditación de pensamientos, vamos a ver unas pautas que nos guiarán en el proceso de elección de libros acordes a las edades y a los gustos, necesidades y desarrollo evolutivo de los niños.
Libros adecuados antes de empezar a leer
Los niños, como he mencionado unas líneas más arriba, según su momento evolutivo, varían en su psicología, sus necesidades afectivas y culturales, y en sus intereses, por lo que es muy importante acompañarles en sus primeros pasos y elegir los libros apropiados. En estas edades tan tempraneras hay que tener en cuenta sobre todo la forma y material del cuento, puesto que al ser tan pequeños, el libro tendrá una función manipulativa enorme y será un compañero de juegos más del niño. Por ello no hay que preocuparse por si se romperá, porque la respuesta es clara, si no se rompe, algún defectito que otro va a sufrir. Pero esto será para al niño una primera toma de contacto con los libros, lo que debe primar sobre todas las demás cosas. Por otro lado, el niño comenzará poquito a poco a poco con su proceso de decodificación, familiarizándose con los elementos comunes de los libros. La portada, que le mostrará grandes letras de colores que le llamarán la atención, letras negras que unidas forman palabra y dibujos que le irán acercando la realidad que le rodea. Además no es lo único que irán viendo; el proceso lector tomará forma, irán aprendiendo que hay que pasar hojas para seguir la historia así como que las letras van de izquierda a derecha.
Por ello en estas edades son esenciales los cuentos con frases pictográficas que alternan palabras y dibujos. Un ejemplo de ellos son “El poni, el oso y el manzano, de Sigrid Heuck (Juventud) y "Pictogramas en cuentos" (SM).
Libros para bebés de 0-18 meses
El aspecto más importante de este período es que nunca es demasiado pronto para que los padres compartan con sus hijos un ratito de lectura que puede estar perfectamente incluido en la vida cotidiana de los niños (el rato del baño, la comida, antes de dormir…). El hecho de que desde tan pequeñitos escuchen historias viene influenciado también porque la voz del adulto que les resulta tan agradable creará recuerdos muy agradables que estarán asociados a la familia y a esos momentos de lectura.
Pero a esta edad, ¿cómo saber qué debemos ofrecerles?  He aquí la respuesta. Libros con  ilustraciones muy coloridas y estimulantes (algo fundamental) y que permitan la interacción entre el niño y el adulto. Las historias deben tener  texto mínimo para que el niño pueda seguir la historia sin perder  el interés. Como dijimos anteriormente tienen que tener fotografías de objetos familiares que les permiten establecer la conexión entre lo impreso y el mundo real. Y un aspecto esencial que ya mencioné anteriormente es el material, que debe ser resistente y seguro (para que el niño pueda manipularlo a su antojo) y además, un aspecto positivo y enriquecedor para sus sentidos es que el cuento esté hecho de materiales distintos como madera, tela, o la mezcla de diferentes tejidos para que el niño los pueda diferenciar.
Unos libros muy interesantes a esta edad son aquellos que son visualmente muy atractivos, y que están hechos de materiales con diferentes texturas para que el niño pueda experimentar con el tacto, libros que tengan pestañas que hay que mover para que ocurra algo estupendo e incluso libros con sonidos que familiaricen con el entorno. Otros libros estupendos son aquellos que les acompañan a la hora del baño como “Elmer” o aquellos que contienen imágenes de actividades cotidianas que ellos hacen como muestra “Libros del Chiquitín”.
En definitiva a estas edades el colorido y todo lo que se pueda tocar es una experiencia que les atrae, por lo que se decantarán por este tipo de cuentos.
Libros para niños de 18 meses a 3 años
En esta etapa, puesto que los niños se expresan cada vez con mayor corrección, es importante que los libros contengan historias cotidianas, con las que se identifiquen. A esta edad tendrán sus historias favoritas y pedirán que se las contemos una y otra vez, por lo que las palabras y los hechos se repetirán lo que les permitirá recordarlos.
Otro aspecto importante en estas edades es que los protagonistas de los cuentos presentarán diversos contenidos como las letras, los números, los colores… como por ejemplo los libros de “Maysi”.
Como en la edad anterior se pueden citar una serie de características que deben poseer los libros para estas edades como son unas ilustraciones llamativas y fotografías que se puedan observar y que favorezcan la comunicación con los padres acerca de lo que en ellas aparece. También son muy recomendables para estas edades poesías, canciones y juegos acumulativos.
Hay cuentos con argumentos basados en historias acerca de ocasiones especiales, como el  nacimiento de un hermano, una fiesta de cumpleaños… que le permiten al niño aprender a afrontar esas situaciones nuevas, siempre a través de un texto e imágenes equilibradas. Son una forma de que sientan identificados con lo que les pasa o han vivido al ver cómo los protagonistas de otros cuentos pasan por lo mismo. Es un método para tratar los sentimientos que los niños experimentan y que, en muchas ocasiones, no saben cómo tratar.
Todos estos cuentos les sirven para afianzar sus progresos lectores y haber hecho una buena toma de contacto con los libros antes de llegar a la escuela. No hace falta que sepan leer, si se les inculca una buena recepción lectora, serán capaces de absorber imágenes que les acercan a la lectura. Ésta establecerá las bases de su imaginación, que se crecerá con ellos cada vez más a medida que van leyendo. La lectura les hará tener recursos para todo tipo de ocasiones desde bien pequeños, ya sea en el juego, en clase, en la vida cotidiana… la creatividad que ésta les ayuda a desarrollar y utilizar no tiene límites.
Algunos ejemplos de estos libros son “No duermes osito” y “Adivina cuánto te quiero”, los cuales tuvimos la oportunidad de leer y ver en clase, “La oruguita glotona” (que tuve el otro día en las manos, y me encantó) y “Julius, el rey de la casa”.
Libros para niños de 3 a 5 años
Para esta edad hay que buscar historias que les diviertan de forma sencilla, y, si son contadas por un adulto, debe ser de tal manera que a los niños les resulte atractiva para que no pierdan el interés. La hora de antes de irse s dormir es idónea para este rato de lectura conjunta.
En esta etapa el niño irá desarrollando sus gustos, por lo que irá eligiendo los cuentos que quiere leer o que le lean. Será bueno que vaya siguiendo las palabras con el dedo según se lee el cuento para que siga desarrollando la decodificación.
Además de desarrollar gustos propios, les encanta leer acerca de lo que es “incorrecto” como las cacas; un ejemplo de ello es “El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza de Werner Holzwarth,  algo que divertidísimo para ellos. También les gustan libros protagonizados por animales que se comportan como niños como por ejemplo “Osito (Alfaguara), ilustrado por Maurice Sendak. Son personajes en los que los niños se ven reflejados porque tienen sentimientos y miedos al igual que ellos. Un ejemplo es “Un chico valiente como yo de Hans Wilhelm (Juventud), que les ayuda a vencer lo que les asusta (monstruos, pesadillas u oscuridad nocturna).
El sentido de algunos relatos
Es en este momento cuando la palabra miedo. Qué hacer cuando algunos relatos contienen pasajes o personajes terroríficos. Debemos saber cómo contarlos, pero no debemos omitirlos. Al principio al niño puede que le cree ansiedad, pero conforme se vaya familiarizando con la historia será una parte más natural del libro, que sabe que está presente. Si no le contamos ninguna parte porque pensemos que le va a dar miedo, el niño no descubrirá el significado de la victoria final. Al sentirse identificado con los personajes lo asimilará como un posible sentimiento más con el que se identifica. Nuestra función como futuros padres y maestros, es saber cuándo y cómo contarlo, para ir avanzando en este proceso que representa el temor.
En conclusión, queda claro que los padres forman el eje del hábito lector del niño. Si desde pequeños les inculcamos este interés por la lectura será algo que continúen a lo largo de su vida hasta que lleguen a formar su propio criterio de selección y vuelvan a empezar para enseñar a sus hijos. Pero este proceso no debe descuidarse, debemos seguir a su lado durante todas sus etapas, porque cuanto más cuidado esté este proceso, mejor hábito selección lectora habrá.
Recordad: los mayores somos su modelo lector.


BLOQUE 3: ANÁLISIS DE UN CUENTO DE AUTOR

“CAPERUCITA DE COLORES”
Autor: Carles Cano                                               
Ilustrador: Violeta Monreal
Editorial: Bruño

·         Receptor: este cuento está dirigido para niños del segundo ciclo de educación infantil (3-6 años).

·         Emisor: en este cuento los niños se identificarían con Caperucita. Es un personaje cercano a su edad, que puede representar alguna de sus ideas y cuando aparece el lobo se pueden identificar con sus miedos.

·         Tema: AFRONTAR LOS PROBLEMAS. Caperucita, cuando se cansa de estar encerrada en casa, decide buscar una solución para evitar al lobo.
-          Tema secundario: el miedo. Caperucita tiene miedo de que el lobo la coma y se encierra en casa, donde está protegida y se siente segura.
El niño se podría ver reflejado en estos temas puesto que el lobo representa el miedo. Es feroz y quiere comerse a Caperucita. Por otro lado es un desconocido, lo que aumenta ese temor. Cuando los niños se asustan se protegen en el núcleo familiar, donde se sienten a salvo. Este libro les enseña a “salir” de ese núcleo para enfrentarse a lo que hay fuera. Aunque al ser de infantil, esos miedos, tienen que partir de cosas pequeñitas, para poder ir avanzando.
·         Estructura: planteamiento- nudo- desenlace. Caperucita tiene que ir a ver a su abuela. El problema se presenta cuando aparece el lobo. Al final Caperucita, busca una solución y escapa del lobo.

·         Espacio y tiempo: el cuento se desarrolla en un lugar indeterminado que es el campo. Los niños reconocen el espacio porque lo conocen y lo asimilan.

·         Ilustraciones: los dibujos de este cuento son realistas, por lo que los niños podrían contar la historia a través de los dibujos una vez contado el cuento.

·         Lenguaje: va a ser el maestro el que narre la historia, pero para estar dedicado a infantil, hay muchas frases, y algunas bastante largas. Abundan frases coordinadas y subordinadas por lo que en ese contexto lo veo complejo. El vocabulario es muy variado, con alguna palabra complicada. Aunque este último aspecto es positivo para ayudar a ampliar el vocabulario de los niños.


·         Valores y contravalores: el cuento pretende transmitir cómo afrontar situaciones complicadas. Pretende decir también, que, a veces, hay que saber cambiar las cosas malas de uno (como hace el lobo para conseguir su objetivo de atrapar a Caperucita).

·         Conclusión: el libro tiene algunos valores positivos aunque dista de ser uno que cumpla la mayoría de requisitos para infantil. Lo leería porque nos puede dar pie a tratar el tema de los miedos o incluso el cómo cambiar las cosas malas de uno, pero tendríamos que saber adaptarlo para tratarlo con niños de esta edad. No está mal del todo, pero hay libros mucho mejores.

OTRA VERSIÓN...

He aquí otra versión de otro cuento folclórico contado por la profesora, que al igual que el anterior tiene sus variaciones. Esta vez serán dos hermanas las protagonistas.

EL POZO MÁGICO









En mi opinión el final del cuento simila un añadido de los adaptadores de esta versión para recalcar lo que se pretende enseñar con este cuento, que no es otra cosa que ser humilde y ayudar, pero si esto no apareciera se podría jugar con las enseñanzas de forma más amplia y sacarle más partido al cuento.